lunes, 9 de abril de 2012

Hacer el amor

-¿Quieres hacer el amor conmigo?
-¿Qué?
-¿Has hecho el amor alguna vez Jaime?
-Si, creo que un par de veces, bueno quizá sólo fuera una... o ninguna, la verdad es que no me acuerdo
-¿Me quieres?
-¿Qué?
Jamás, nunca hagaís la misma pregunta a una mujer que os está haciendo esta proposición, lo tomará como una negativa
-Así que no me quieres
Debí de responder afirmativamente la primera vez, por mucho que después traté de decirselo no sirvió de nada.
-No me quieres
Dios que pesadas podían llegar a ponerse a veces las mujeres. Y el caso es que si que la quería, con cada poro de mi piel; la amaba como nunca antes había amado a nadie, y eso era mucho decir.
Pero por desgracia no era para nada dado a decir esos tópicos que usan los cantantes para referirse a su chica: "Sin ti no saldrá el sol", "Eres mi mundo" y cosas de ese estilo.
¿Qué era hacer el amor a fin de cuentas? Para mi habíamos hecho el amor mientras averiguabamos donde estaba la entrada al pasadizo de su casa, y lo habíamos vuelto a hacer cuando hablabamos sobre la leyenda de Bequer. Por Dios Jaime aquello no era hacer el amor, todo el mundo sabe lo que es hacer el amor, es algo físico a lo que tú le tienes pavor -rezongaba una voz en mi interior-
-Pues es una verdadera lástima -Musite a la primera farola a la que tuve la oportundidad de propinar una patada- una puñetera lástima

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