A mi señores, damas y caballeros ya me da igual si eres de izquierda de derecha, de arriba o de abajo. Tan sólo pido que defiendas la educación de tus hijos.
No soy muy revolucionario, de hecho soy más analítico que exaltado, más de resolver las cuestiones en una casa que en la calle. Esta vez es diferente, no nos jugamos algo propio, sino algo futuro, por las generaciones que vienen, no podemos dejarnos pisotear.
Ni por este gobierno, ni por el anterior, ni por el siguiente, no nos jugamos tan sólo nuestra felicidad sino la de generaciones futuras
¿Como queremos que nos recuerde la historia?
Por eso yo voy. #24Oct
martes, 22 de octubre de 2013
domingo, 20 de octubre de 2013
Pensamientos raros y otras misantropías
Y sientes como si la vida te hubiera abandonado
El castillo de naipes había sido una fiel reproducción de su vida. Los cimientos fueron colocados con presteza, poco a poco se fueron colocando más y más filas de ladrillos.
Al final como el ave que muere intentando alcanzar el sol todo cayó de repente al posarse una pluma sobre la cúspide.
Y sin embargo como el Fenix todo renace, la historia se repite, se puede volver a sentir, volver a respirar el aire fresco de un amanecer helado. La vida continua. Los hechos, las circunstancias se van dejando atrás y de nuevo sientes que puedes llegar a ser libre.
El bastión de la soledad -ahora en ruinas- se alza ante ti y tu desde tu torre de marfil lo contemplas y piensas en lo bonito que podría haber sido.
Por lo que pudo ser y no fue. Y por lo que será.
El castillo de naipes había sido una fiel reproducción de su vida. Los cimientos fueron colocados con presteza, poco a poco se fueron colocando más y más filas de ladrillos.
Al final como el ave que muere intentando alcanzar el sol todo cayó de repente al posarse una pluma sobre la cúspide.
Y sin embargo como el Fenix todo renace, la historia se repite, se puede volver a sentir, volver a respirar el aire fresco de un amanecer helado. La vida continua. Los hechos, las circunstancias se van dejando atrás y de nuevo sientes que puedes llegar a ser libre.
El bastión de la soledad -ahora en ruinas- se alza ante ti y tu desde tu torre de marfil lo contemplas y piensas en lo bonito que podría haber sido.
Por lo que pudo ser y no fue. Y por lo que será.
martes, 10 de septiembre de 2013
SteamPunk
Primera
puñalada y la sangre ya comenzaba a bañar suavemente el esmalte de sus dedos,
segunda puñalada y el pequeño hombre dejó de forcejear, con la tercera puñalada
notó como la cuchilla perforaba su frágil corazón.
No hizo falta más, Varius
estaba muerto.
No
tenía un minuto que perder, volviéndose a poner la capucha que tantas noches la
había acompañado, abrió la ventana y se deslizo sobre la cornisa, el ejército
no tardaría en llegar.
Como
un gato, descendió por la barandilla hasta internarse en la ventana del segundo
piso del imponente edificio. Con más de cien mil metros cuadrados, el palacio
presidencial era el edificio más grande de Tenesia.
Necesitaba correr, necesitaba permanecer
despierta, sabía que el veneno no tardaría en expandirse por su cuerpo y si
llegaba hasta su corazón este se detendría para siempre.
Al
llegar a la puerta principal que conectaba con los jardines decidió tomarse un
segundo de respiro, concentrada, escuchando cada brisa de viento, cada paso,
cada latir de cada corazón pudo identificar el avance de dos guardias hacia su
posición.
No fue complicado esquivarlos, tan sólo permaneciendo en la oscuridad
de un recoveco del salón y aprovechándose de las sombras.
Salir
a los jardines no le llevo mucho tiempo, sin embargo el tiempo se le agotaba
cada paso, cada zancada era un pequeño impulso para el veneno.
Cuando
por fin pudo saltar la alambrada que daba a la calle más grande de Tenesia se
sintió mareada, el coche de caballos estaba ahí se dijo, debía alcanzarlo,
debía llegar hasta él. Poco a poco, pulgada a pulgada consiguió llegar al
coche, abrió la puerta y se recostó en el asiento.
-Buenas
noches, Mellhaed ¿Sorprendida? Oh, no lo
estés, todo ha salido según nuestros planes chiquilla, ahora descansa.
Y
sintiendo el pinchazo de una aguja, Mellhaed se durmió profundamente.
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